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Comunicados de prensa 2000

22 de diciembre de 2000 

En su sesión ordinaria del día 22 de diciembre, la Junta Directiva del Banco de la República revisó los resultados de la inflación del mes de noviembre. La Junta registra con satisfacción los nuevos progresos que se continúan obteniendo en el control de la inflación, que son tanto más valiosos al producirse en un contexto de recuperación económica. En efecto, al concluir noviembre, la inflación anual al consumidor fue de 8.8%, registro que es menor en 0.9 puntos porcentuales al de noviembre de 1999 (9.7%) e inferior en 0.2 puntos porcentuales al observado en octubre. Con estos resultados no solo se consolida el logro de la meta de inflación, sino que muy posiblemente ésta no superará el 9% al finalizar el año y será inferior a la de 1999.

Otros indicadores del comportamiento del nivel de precios muestran también progresos importantes. Es así como el índice de precios al productor en noviembre experimentó una variación anual del 11%, tasa inferior en 0.9 puntos porcentuales al registro de octubre, y en 1.2 puntos porcentuales a la correspondiente variación observada de noviembre de 1999 (12.2%.) La inflación del productor se ha venido desacelerando sin interrupción durante el segundo semestre de este año, cayendo 4.6 puntos porcentuales entre junio (15.6%.) y noviembre (11%.)

Los resultados de los diversos modelos de proyección indican que muy probablemente la tendencia favorable que se viene observando en la inflación al consumidor y al productor se mantendrá hacia el futuro. Esto le permite a la Junta Directiva del Banco de la República reafirmar su optimismo sobre la viabilidad de alcanzar la meta de inflación del 8% para el 2001, por lo cual no considera necesario modificar la postura actual de la política monetaria.

 La Junta consideró que para disminuir la volatilidad de la tasa de interés es conveniente seguir avanzando en el proceso de reducción de la amplitud de la franja de intervención. Con este propósito tomó la decisión –efectiva a partir de enero del 2001- de reducir la tasa Lombarda de expansión del 17% al 16% y de incrementar la tasa Lombarda de contracción del 7% al 8.5%, al tiempo que mantiene inalteradas las tasas de contracción y expansión a través de subasta en sus niveles actuales del 11% y 12% respectivamente.

La Junta también decidió no subir la tasa de interés remuneratoria máxima de 11% sobre la UVR para créditos destinados a la financiación de vivienda de interés social (sistema VIS). Al fijar dicha tasa se cumple con la Sentencia C-955 de 2000 de la Corte Constitucional.

Bogotá, Diciembre 22, 2000


4 de diciembre de 2000 

Indice de Precios del Productor  - IPP -
0.11% variación mensual para el mes de noviembre

El Indice de Precios del Productor –IPP- presentó en el mes de Noviembre una variación de 0.11%, cifra inferior en 0.8 puntos porcentuales a la registrada en el mismo mes del año anterior. El crecimiento del IPP en lo corrido del año se situó en 10.3% y en el año completo en 11.0%. Con este resultado, la variación anual del IPP continua su descenso iniciado en junio del presente año, disminuyendo 4.6 puntos porcentuales en los últimos cinco meses.

Según actividad económica, los precios de los productos agropecuarios decrecieron 0.4%. Los artículos con mayor aporte a la reducción de precios en este rubro registraron las siguientes variaciones mensuales: plátano –5.4%, yuca –3.4%, papa –3.7%, tomate –13.5%, mango –29.8%, papaya –13.4%, arveja –21.1%, silvicultura y extracción de madera –4.5%. En cuanto a los incrementos de precios en este rubro, se destaca el alza en la cotización de ganado porcino 11.4%, habichuela 23.0%, cebolla 10.0% y otras hortalizas y legumbres (lechuga, espinaca, repollo, pimentón) 16.9%. Por su parte, las cotizaciones de artículos de origen minero aumentaron en 0.1%, explicado principalmente por el incremento en las cotizaciones de petróleo crudo 1.0% y piedra, arena, arcilla y caliza 1.7%, frente a la caída en el precio de gas natural –1.9%, oro –6.1% y plata y platino –1.9%. Los precios de los productos industriales se incrementaron en 0.2%. Por contribución, se destaca el incremento en los precios de: carne de porcino 5.5%, productos de la refinación del petróleo 1.2%, almidones y derivados 15.8%, curtido y preparado de cueros (calzado) 1.8%, sustancias y productos químicos 0.1%, derivados de la carne y el pollo 1.7% y panela 3.9%. Las principales caídas en los precios de artículos industriales fueron: trilla de café –3.5%, equipos y aparatos de radio, televisión y telecomunicaciones –1.2%, maquinaria de oficina, contabilidad e informática –1.2% y maquinaria y equipo –0.3% (ver cuadro 1 y cuadro 4).

Al descomponer el IPP según uso o destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se dio en las  materias primas 0.4%, seguidos por materiales de construcción 0.3%, el decrecimiento en los precios de los bienes para consumo final –0.1% y bienes de capital –0.6%. Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos el  índice que mide la evolución de precios de bienes ya terminados (bienes finales ofrecidos internamente). Dicho indicador presentó un decrecimiento mensual de 0.1%, mientras que en lo corrido del año y en los últimos doce meses registró una variación de 10.5% y 11.0% respectivamente (ver cuadro 2). 

Por procedencia de los bienes, los precios de artículos producidos y consumidos en el país crecieron 0.3%, mientras que los de origen importado disminuyeron sus precios en 0.5% en el mes. Por otra parte, aunque los bienes exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios para dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó una variación mensual de –2.0%, situándose su variación corrida y año completo en 8.3% y 9.3% respectivamente. En este último indicador, las principales bajas de precios se dieron en: trilla de café –4.8%, productos de la refinación del petróleo –2.5%, productos de caucho y plástico –1.3%, mineral de níquel –7.5%, oro –5.6%, carbón –1.8% y banano –1.6%. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 5.

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Cuadros y gráficos (formato Excel)

Bogotá, diciembre 4, 2000


1 de diciembre de 2000 

La Junta Directiva del Banco de la República informa que, luego de surtir los procedimientos vigentes, en la sesión del día de hoy fue designado por unanimidad, el doctor Miguel Urrutia Montoya como Gerente General del Banco de la República, para un nuevo período de 4 años que se inicia a partir del 4 de enero del año 2001.

Bogotá, Diciembre 1º , 2000


30 de noviembre de 2000 

PALABRAS DEL DOCTOR MIGUEL URRUTIA MONTOYA, GERENTE GENERAL DEL BANCO DE LA REPÚBLICA, CON MOTIVO DEL LANZAMIENTO DEL BILLETE DE CINCUENTA MIL PESOS

Con esta edición del billete de cincuenta mil pesos el Banco de la República quiere rendir homenaje a Jorge Isaacs, quien inmortalizado por su novela María, fue mucho más que un autor literario. Este hombre multifacético se desempeñó además, como político, militar, minero y educador. Sin embargo, su faceta más conocida a través del tiempo ha sido la de novelista.

Publicó María en 1867, y a finales del siglo la novela  ya iba en más de 50 ediciones y había sido publicada en varios idiomas. Moreno Durán, por su parte, sostiene que es la novela latinoamericana más leída en el siglo pasado.

Isaacs fue un caso de éxito en la economía globalizada del siglo XIX y es por esto que se rinde este homenaje.

Unas palabras sobre el billete

Es bien sabido que una de las funciones del Banco de la República es la de proveer medios de pago que faciliten la realización de las transacciones en la economía. Por tal motivo, es necesario suministrar las denominaciones que vuelvan más cómoda la ejecución de dichas transacciones.

Los modelos de emisión de dinero sugieren que el segundo billete de mayor denominación debe ser superior al salario promedio diario. En el caso de Colombia, se justificó sacar el billete de cincuenta mil pesos cuando dicho salario promedio superó los diez mil pesos.

Es importante tener en cuenta que el proceso de diseño y producción de un billete tiende a tomar alrededor de 3 años, ya que cada billete incluye nuevos elementos de seguridad con relación a los anteriores.

El billete de cincuenta mil pesos fue diseñado por Oscar Muñoz, uno de los mejores artistas jóvenes de Colombia. El maestro Muñoz por ser valluno, le puso especial empeño y dedicación a este proyecto.

Proyecto de Ley del Senador Nicholls

El Senador José Jaime Nicholls ha presentado un proyecto de Ley al Congreso de la República, que propone suprimirle tres ceros a los billetes y monedas. En el caso de que el Congreso apruebe esta Ley en el 2001, el cambio de moneda ocurriría 18 meses después, esto es en el 2003.

La idea es que se establecería un período de transición hacia el Nuevo Peso, en el que circularían durante unos dos años dos clases de billetes con el mismo diseño: uno, el que circula hoy con los tres ceros; y otro igual, sin los tres ceros y la denominación Nuevo Peso.

Como los billetes se deterioran y hay que cambiarlos, en dos años todos los billetes en circulación serían Nuevos Pesos, sin los tres ceros. Por tal motivo, el costo del cambio sería mínimo, ya que como siempre ocurre, los billetes deteriorados se reemplazan por nuevos, pero esta vez bajo su nueva denominación.

Beneficios del cambio 

La Junta Directiva del Banco de la República respalda el proyecto del Senador Nicholls, por considerarlo benéfico para la simplificación de las transacciones y la contabilidad de las empresas y el comercio.

En la actualidad, la contabilización de las operaciones resulta muy compleja dada la cantidad de ceros que componen las cifras. Al eliminarle tres ceros a la moneda, se facilita su cómputo lo cual propende por la eficiencia de los sistemas contables.

Adicionalmente, el cambio simbolizaría el compromiso nacional de lograr la estabilidad de la moneda hacia el año 2003, época en la cual la inflación colombiana se acercaría a la internacional.

Santiago de Cali, Noviembre 30 de 2000


17 de noviembre de 2000 

Expansión Monetaria Permanente de Fin de Año.

El Banco de la República se permite informar que

1. Con el objeto de atender las necesidades permanentes de liquidez de final del año, el pasado mes de agosto la Junta Directiva aprobó realizar, a partir de la primera semana de septiembre, una expansión permanente de liquidez por $1.300 mm.

2. La citada expansión permanente de liquidez se ha efectuado de la siguiente manera:

  • Compras definitivas de TES por $787 mm.

  • Compras de divisas en el mercado cambiario por $463 mm (US$217 millones)

  • Eliminación del encaje sobre las operaciones REPO con la Tesorería General de la Nación, lo que genera un efecto monetario expansionista de $50 mm.

3. De las compras definitivas de TES referidas anteriormente, $400 mm se realizaron a futuro con efecto monetario a partir de la última semana de noviembre. El cumplimiento de estas compras es el siguiente: i) 29 de Noviembre, $100 mm; ii) 5 de diciembre, $100 mm; iii) 6 de diciembre, $100 mm; y 12 de diciembre, $100 mm.

4. Por otra parte, el Banco de la República viene otorgando liquidez transitoria mediante operaciones REPOS. En la actualidad, el límite máximo para dichas operaciones es de $1.200 mm, de los cuales $900 mm corresponde a Repos con vencimiento a 1 día y $300 mm con vencimiento a 14 días.

5. De esta manera, el Banco de la República viene cumpliendo a cabalidad con el suministro de la liquidez requerida por la economía para el final del año, en concordancia con el programa monetario aprobado por la Junta el pasado mes de agosto. Este programa es coherente con el cumplimiento de las metas de inflación establecidas por la Junta para el presente y el próximo año.

Bogotá, D.C., noviembre 17 de 2000


10 de noviembre de 2000 

En su sesión del día 10 de noviembre la Junta Directiva del Banco de la República revisó los resultados de la inflación en el mes de octubre. Tanto la inflación anual al consumidor de 9% como la acumulada en lo corrido del año de 7.9% son inferiores a las observadas en igual período de 1999. Este comportamiento garantiza el cumplimiento de la meta en el presente año a la vez que incrementa la probabilidad de lograr la meta del 8% en el 2001. El buen resultado de la inflación al consumidor se complementa con la reducción por cuarto mes consecutivo de la inflación anual al productor.

El buen desempeño de la evolución del nivel de precios se ha logrado en el contexto de una política monetaria que ha permitido atender de manera holgada los requerimientos de liquidez de la economía. Esto se refleja en el bajo nivel de la tasa interbancaria, que en el pasado reciente se ha situado en niveles cercanos al 2% real.  De esta manera, la postura de la política monetaria ha sido coherente con la meta de inflación y con el objetivo de recuperación de la actividad económica.

El resultado favorable en materia de inflación, los alentadores pronósticos de la misma para el 2001 y el positivo comportamiento que se viene observando en la actividad económica, conforman un escenario en el cual no se considera necesario realizar modificaciones en la postura monetaria. La autoridad monetaria continúa vigilante para tomar las medidas que considere pertinentes a fin de preservar los buenos resultados obtenidos hasta el momento.

Bogotá, Noviembre 10, de 2000


3 de noviembre de 2000 

La Junta Directiva del Banco de la República en su sesión del día de hoy adoptó decisiones relacionadas con el régimen de encaje de los establecimientos de crédito y con la reglamentación de posición propia de contado en moneda extranjera.  Las medidas se resumen en los siguientes puntos:

1.   Se eliminó el encaje sobre las operaciones repo que realicen los establecimientos de crédito con la Dirección del Tesoro Nacional . Lo anterior, con el fin de mejorar la eficiencia en el movimiento de los flujos de liquidez en el mercado monetario.

2.   Se incrementó el monto máximo de la posición propia de contado en moneda extranjera de los intermediarios del mercado cambiario, el cual pasó del 20% al 50% del patrimonio técnico. Adicionalmente, se excluyeron de la base de cálculo para esa posición, las inversiones permanentes en moneda extranjera. Con estas medidas se busca impulsar el desarrollo del mercado de derivados financieros en Colombia e incrementar la oferta de cobertura para el sector real de la economía.

Bogotá, 3 de Noviembre de 2000.


1 de noviembre de 2000 

Indice de Precios del Productor  - IPP -
0.03% variación mensual para el mes de Octubre

El Indice de Precios del Productor –IPP- presentó en el mes de Octubre una variación de 0.03%, cifra inferior en 0.9 puntos porcentuales a la registrada en el mismo mes del año anterior. El crecimiento del IPP en lo corrido del año se situó en 10.2% y en el año completo en 11.9%. Con este resultado, la variación anual del IPP continua su descenso iniciado en junio del presente año, disminuyendo 3.7 puntos porcentuales en los últimos cinco meses.

Según actividad económica, los precios de los productos agropecuarios decrecieron 0.8%. Los artículos con mayor aporte a la reducción de precios en este rubro registraron las siguientes variaciones mensuales: yuca –8.1%, tomate –20.5%, otros tubérculos –24.3%, mango –18.7%, maíz –3.4%, papaya –10.1% y naranja –21.0%. Los artículos agrícolas que presentaron alzas en sus cotizaciones fueron: arroz con cáscara 3.3%, piña 25.4%, caña de azúcar 3.4%, ganado vacuno hembra 1.5% y ganado porcino 2.2%. Por su parte, las cotizaciones de artículos de origen minero disminuyeron en 1.5%. El descenso en la variación de este último rubro se debe principalmente a la caída en el precio de petróleo crudo –4.3%. Con respecto a los precios de los productos industriales, éstos se incrementaron en 0.3%. Por contribución, se destaca el incremento en los precios de: gaseosas 4.3%, azúcar 4.6%, ladrillos 14.6%, mezclas y prefabricados de concreto 3.8%, carne de vacuno 0.8%, ACPM 4.5%, gas propano, parafina y otros 4.3%. Las principales caídas en los precios de artículos industriales fueron: transmisores de radio y televisión –7.0%, tejidos y acabados de productos textiles –1.4%, productos de tabaco –2.0% y trilla de café –3.0% (ver cuadro 1 y cuadro 4).

Al descomponer el IPP según uso o destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se dio en los materiales de construcción 1.2%, seguidos por las materias primas 0.2%, bienes finales –0.1% y bienes de capital –1.1%. Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos el  índice que mide la evolución de precios de bienes ya terminados (bienes finales ofrecidos internamente). Dicho indicador presentó un decrecimiento mensual de 0.1%, mientras que en lo corrido del año y en los últimos doce meses registró una variación de 10.7% y 11.9% respectivamente (ver cuadro 2).

Por procedencia de los bienes, los precios de artículos producidos y consumidos en el país crecieron 0.4%, mientras que los de origen importado disminuyeron sus precios en 1.0% en el mes. Por otra parte, aunque los bienes exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios para dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó una variación mensual de –4.1%, situándose su variación corrida y año completo en 10.6% y 12.8% respectivamente. En este último indicador, las principales bajas de precios se dieron en: trilla de café –9.1%, petróleo crudo –4.1%, carbón –5.0%, mineral de níquel –11.8%, banano –5.0% y flores –1.3%. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 5.

Cuadros y gráficos (formato Excel)

Bogotá, noviembre 1, 2000


27 de octubre de 2000 

Estrategia para cerrar la brecha fiscal

A continuación se presentan los principales aspectos de la intervención del Gerente General del Banco de la República, Miguel Urrutia Montoya,   en el Seminario de ANIF y Fedesarrollo el día 27 de octubre de 2000.

En términos internacionales, la carga tributaria en Colombia es baja. En aquellos países en los que se garantiza la educación y la salud a la  población, la carga fiscal es superior al 25% del PIB, mientras que en Colombia ésta asciende a 17.7% del PIB.

Las encuestas muestran que los colombianos esperan que el Estado les garantice y dé solución a sus problemas de salud, empleo y educación. Estas aspiraciones adquirieron un piso legal mediante la promulgación de los derechos económicos y sociales de los ciudadanos, establecidos por la Constitución de 1991; sin embargo, es poco probable que el Estado pueda cumplir con su función social con una carga tributaria tan baja como la actual en Colombia.

La Corte Constitucional, por su parte, ha creado acceso a los derechos establecidos por la Constitución, sin contemplar las limitantes presupuestales del Estado en  sus sentencias sobre el ejercicio  de ciertos  derechos fundamentales.

Por esta razón, es  prioritario aumentar la eficiencia del gasto público, para poder ofrecer más servicios sociales con el nivel actual de recursos. Un ejemplo de ello es el sector educativo, en el que se hace indispensable la adopción de un sistema de financiación por estudiante atendido, con el objeto de transferir más recursos a los agentes públicos locales que demuestren una mayor capacidad para atender las demandas educativas de sus respectivas regiones.

Es posible reducir el gasto público a través de la eficiencia y la prueba de ello es lo que ha pasado en el Banco de la República: en 1990 el Banco tenía 5.902 empleados y para el final del año 2000 se proyecta un nómina de 2.880 empleados, esto es una reducción del 51%.

Esta reducción en la nómina del Banco, aunada a una estricta política de austeridad en sus gastos corporativos, ha permitido que los gastos durante el primer semestre de 2000 disminuyan, en términos reales, en un 4.4% frente al mismo período de 1999. En consecuencia, se ha hecho posible la repartición de cuantiosas utilidades al gobierno nacional, las cuales han facilitado incrementos en el gasto social.

Adicionalmente, se hace necesario aumentar la cuantía de los recursos tributarios como proporción del PIB para cubrir un nivel razonable de los derechos económicos y sociales estipulados en la Carta de 1991. Una buena parte de estos recursos deberían venir de tributos a nivel local, con el fin de cubrir servicios prestados a dicho nivel.

Las cifras muestran que en los países con alta carga fiscal existe una tributación significativa a nivel local. En efecto, la carga tributaria regional y local en Colombia es de 3.1% del PIB, mientras que en Estados Unidos es de 8.8% del PIB y en el caso de Alemania ésta se sitúa en 11% del PIB.

Es claro que la población acepta pagar impuestos si ve en qué se gastan y esto se vislumbra más claramente a nivel local. La existencia de impuestos y gastos locales también genera responsabilidad fiscal, ya que financiar  gastos con recursos de  un ente lejano, sin que su ejecución implique ningún sacrificio tributario, conduce inevitablemente a conductas irresponsables en materia fiscal.

Bogotá, octubre 27, 2000


13 de octubre de 2000 

Comportamiento de la inflación

Al concluir el tercer trimestre la inflación anual ascendió a 9.2%, mientras que la acumulada en lo corrido del año alcanzó 7.7%, registros coherentes con la meta del 10% fijada para el año 2.000. Por su parte, las proyecciones para los próximos meses indican que no existen razones para esperar que la evolución del nivel de precios se distancie de la meta programada para el año 2001. En tales circunstancias,  la Junta no consideró necesario modificar la postura actual de la política monetaria.

El buen comportamiento de los precios evidencia que la economía ha logrado iniciar un proceso de recuperación sin incrementos en el ritmo de inflación. Las presiones transitorias relacionadas con el ciclo de precios de los alimentos que se presentaron en los primeros meses del año y  que para algunos comentaristas ponía en duda el logro de la meta de inflación, terminaron por revertirse como lo había previsto la Junta. Ello permite apreciar la utilidad de los indicadores de inflación básica que aíslan los componentes más volátiles del comportamiento de los precios y que en su momento la Junta utilizó para diagnosticar que aquellas presiones no eran de carácter permanente. Al concluir el tercer trimestre el promedio de las medidas de inflación básica anual fue de 8.5%, inferior a la inflación anual observada, confirmando nuevamente la alta probabilidad de cumplir la meta de inflación.

Estos buenos resultados en materia de inflación requieren consolidarse a mediano plazo. Por esta razón la Junta mantendrá un seguimiento permanente de la economía a fin de  ponderar los riesgos existentes y tomar las medidas oportunas que puedan llegar a requerirse.

Medidas sobre mecanismos de provisión de liquidez

La Junta Directiva  tomó las siguientes decisiones:

  •       La tasa de interés aplicable para las operaciones de apoyos de liquidez será equivalente a la tasa “Lombarda” ( actualmente en 17%)  más uno por ciento. Esto reemplaza al sistema actual referido a DTF + 5%, sin que se altere el nivel de dicha tasa. El costo del redescuento para los préstamos respaldados por cartera hipotecaria se mantiene igual, o sea en la variación anual de la UVR más 8.5%.

  •       Se limitó, a partir de la segunda quincena de noviembre, el acceso de los intermediarios financieros a los REPOS de expansión al 15% de sus depósitos. Cuando se exceda dicho límite, la entidad debe acudir al apoyo de liquidez. Si el intermediario requiere un mayor nivel de liquidez, deberá solicitar autorización al Banco de la República, quien podrá suministrarlo por el sistema de REPOS.

Estas medidas propician un mejor funcionamiento del mercado interbancario y hacen que la estructura de las tasas de interés del Emisor responda de manera más apropiada a la demanda de liquidez de dicho mercado.

Estrategia de política monetaria

La Junta también revisó la estrategia para la conducción de la política monetaria y acordó los siguientes elementos fundamentales para su manejo :

1.   Las decisiones se seguirán tomando con base en los siguientes elementos:

  • La meta de inflación.

  • La evaluación del estado general de la economía, de las tendencias y perspectivas de la inflación y de la situación de desempleo.

  • El seguimiento al comportamiento de la cantidad de dinero respecto a valores de referencia previamente definidos para ser conducentes al logro de la meta de inflación.

2.   Con el propósito de guiar la formación de las expectativas de inflación y tomando en cuenta la existencia de rezagos en los efectos de la política monetaria sobre los precios, las metas de inflación son multianuales. Para los años 2001 y 2002, la Junta ratifica las metas de 8% y 6%, respectivamente.

3.   La Junta, en su proceso interno de toma de decisiones, continuará realizando mensualmente una evaluación detallada de las presiones inflacionarias y de las perspectivas de la inflación. La evaluación se hará a partir de un informe realizado por el equipo técnico del Banco. Trimestralmente se seguirá publicando un Informe de Inflación para que los mercados conozcan la percepción de la Junta sobre la probabilidad de cumplir la meta de inflación y evalúen la coherencia de las acciones de la Junta con el análisis técnico. Si la evaluación sugiere que bajo las condiciones vigentes de la política monetaria la inflación se desviará de la meta del año en curso o el siguiente, la Junta procederá a modificar la postura de su política. 

4.   El comportamiento del dinero, en especial de la base monetaria y su composición,   juega un papel importante en el proceso de toma de decisiones de la Junta. Por esta razón, se fijará un valor de referencia para la base monetaria, construido de manera coherente con la meta de inflación, la proyección del crecimiento real del PIB y cambios previsibles en la velocidad de circulación. La Junta evaluará las presiones inflacionarias y analizará el comportamiento de la base monetaria respecto al valor de referencia. Bajo condiciones normales, desviaciones significativas de la base monetaria en relación con su valor de referencia señalan riesgos de no cumplir las metas de inflación.

5.   Al igual que en el pasado reciente, el concepto de valor de referencia de la base monetaria no significa un compromiso del Banco de la República de corregir mecánicamente cualquier desviación de corto plazo de la base respecto a su valor de referencia. Teniendo en cuenta el aumento en la demanda de efectivo y cuentas corrientes, la Junta ha considerado desde hace varias semanas que, en lo que resta del año 2000, la línea de referencia de la base monetaria debe ser aproximadamente superior en 7% al centro del corredor de base monetaria definido a finales del año anterior. Cuando la base monetaria se desvíe significativamente y por un período de varias semanas de los valores de referencia, la Junta tomará medidas de política o explicará públicamente por qué no las toma. Esto último puede suceder cuando los indicadores y pronósticos de la inflación y otras variables económicas arrojen evidencia fuerte sobre el cumplimiento de las metas de inflación. Para un fácil seguimiento de este agregado en relación con la línea de referencia, el Banco publicará semanalmente la base observada y los promedios móviles de 45 y 20 días de la base observada y el valor de referencia. De manera rutinaria la Junta evaluará los valores de referencia de la base monetaria  y podrá modificarlos si existen sólidas razones técnicas para hacerlo, mientras  no se comprometa el logro de las metas de inflación.

6.   Los detalles de la nueva política se publicarán en la semana del 23 de octubre en el Informe de Inflación. Los analistas interesados en obtener las cifras del valor de referencia para el resto del año 2000 deberán solicitarlo en la Oficina de Comunicación del Banco.

Los cambios en la estrategia buscan darle una mayor transparencia al proceso de decisión de la Junta Directiva y facilitar el   entendimiento de la política monetaria.

Bogotá, octubre 13, 2000


12 de octubre de 2000 

La Balanza de Pagos en el primer semestre de 2000

A continuación se presentan los principales aspectos del estudio realizado por la Subgerencia de Estudios Económicos del Banco de la República que muestra resultados preliminares sobre la evolución de la balanza de pagos en Colombia durante el primer semestre del año y que actualmente se encuentra en circulación.

La balanza de pagos de Colombia al finalizar el primer semestre de 2000 continuó reflejando el proceso de ajuste de la economía iniciado desde finales de 1998, al registrar un déficit en la cuenta corriente de US$55 millones (m) (0.1% del PIB trimestral), valor inferior en US$301 m al observado en igual período de 1999. La cuenta de capital presentó salidas netas por US$330 m, en contraste con los US$556 m de ingresos netos de capital obtenidos en 1999. Las reservas internacionales netas se incrementaron en US$317 m, con lo cual su saldo ascendió a US$8.393 m, equivalentes a 9.2 meses de importaciones de bienes, 7.2 meses de importaciones de bienes y servicios y 2.9 veces el saldo de la deuda externa de corto plazo.

CUENTA CORRIENTE

Durante el primer semestre de 2000 la cuenta corriente presentó una   reducción en su déficit de US$301 m, en comparación con el registrado en igual período de 1999. Esta disminución se explica por el aumento en el superávit de la balanza de bienes,  que se elevó de US$554 m en 1999 a US$1.078 m en 2000, como resultado del mayor ritmo de crecimiento en el valor de las exportaciones (US$1.111 m) frente al observado en el de las importaciones (US$587 m). Este comportamiento reflejó en buena parte el mejoramiento de los términos de intercambio: los precios unitarios de nuestras exportaciones, medidas en dólares, crecieron 29.2%, mientras que los de las importaciones se redujeron en 7.4%.

La mayor dinámica exportadora en el primer semestre de 2000 se explica por los mayores ingresos externos por hidrocarburos (58.1%) y productos no tradicionales (13.2%). El aumento en las ventas   de hidrocarburos se originó en el fuerte incremento del precio de exportación del petróleo, que en promedio se elevó de US$13.7 por barril en el primer semestre de 1999 a US$27.7 por barril en igual período de 2000, en tanto que los volúmenes despachados al exterior cayeron en 21.4%.

El incremento en el valor exportado de bienes   no tradicionales obedece principalmente al repunte de las ventas de productos industriales que aumentaron en US$354 m, sobresaliendo los rubros de químicos, material de transporte y confecciones. También crecieron, aunque en menor proporción, las ventas de carbón (US$62 m) y ferroníquel (US$63 m). La situación favorable en las exportaciones mencionadas compensó parcialmente la baja en las ventas externas de café (26.7%), flores (19.0%) y banano (9.0%).

De otro lado, las importaciones ascendieron a US$5.464 m, con un crecimiento anual de 12.0% frente al registro del primer semestre de 1999.   La reactivación de las compras externas se asocia básicamente con el aumento en la importación de materias primas y productos intermedios (23.7%). Las compras de bienes de consumo también aumentaron, aunque en menor proporción (8.2%), en tanto que las de equipo de capital cayeron en 1.4%.

Por otra parte, el comercio global (valor total de las importaciones y exportaciones) de servicios totalizó US$2.448 m, con lo que se mantuvo en los niveles observados en 1999. Las exportaciones sumaron US$929 m y las importaciones se ubicaron en US$1.519 m. Por su participación en las transacciones externas de servicios, se destacaron las actividades relacionadas con el transporte y turismo al generar el 75.7% del valor total transado por servicios, seguidas, entre otras, por las de comunicaciones (6.1%), servicios empresariales (4.9%) y seguros (3.6%).

CUENTA DE CAPITAL Y FINANCIERA

El comportamiento de la cuenta financiera en el primer semestre del año 2000 continuó mostrando la tendencia iniciada desde el segundo trimestre de 1999, al presentar una salida neta de recursos por US$330 m. Este resultado se origina, por un lado, por el flujo neto de capitales de largo plazo que sumó US$8 m, monto inferior en US$1.724 m al obtenido en 1999, y por otro, en las salidas de capitales de corto plazo que ascendieron a US$338 m.

La disminución en la entrada de recursos de largo plazo se explica fundamentalmente por la reducción en el endeudamiento externo neto y los menores flujos de inversión extranjera directa. La baja en el crédito externo neto de largo plazo   en el primer semestre del presente año (US$1.231 m, que se explica por la suma de las variaciones semestrales de la inversión extranjera de cartera, los préstamos, el crédito comercial y el arrendamiento financiero de la cuenta de flujos financieros de largo plazo),   se originó en los menores desembolsos recibidos (US$1.011 m) y en las mayores amortizaciones realizadas (US$220 m),   en comparación con lo observado en igual período de 1999.   Por sectores, contrastan los pagos netos efectuados por los agentes privados (US$800 m) frente a los ingresos netos recibidos por las entidades públicas (US$486 m).    

Por su parte, los   ingresos netos por inversiones directas ascendieron a US$362 m, con una variación anual negativa por US$438 m. Dicho descenso se asocia básicamente con los reembolsos de capital efectuados por la actividad petrolera (US$762 m), lo cual se explica porque desde 1998, los grandes proyectos (Cusiana y Cupiagua) han pasado de la fase de exploración, en la que se recibieron importantes inversiones, a la etapa de explotación y comercialización, cuando las sucursales giran a sus casas matrices los capitales invertidos en la fase inicial. Este hecho contrasta con las inversiones extranjeras netas realizadas en los demás sectores que sumaron US$1.124 m, destacándose los aportes de capital al sector de las comunicaciones,  el sistema financiero y  la actividad minera.

Las salidas netas de capitales de corto plazo, obedecieron principalmente a la reducción del endeudamiento externo del sector financiero y al incremento de los activos de los colombianos en el exterior. La disminución de la deuda de corto plazo del sistema financiero (US$216 m) se debe a los pagos netos realizados por las entidades financieras públicas (US$281 m).   Por su parte, el aumento en los activos externos (US$ 116 m) está vinculada al incremento de las inversiones de cartera realizadas por los agentes privados no financieros (US$407 m).

Cuadro Resumen Balanza Cambiaria

Bogotá, octubre 12, 2000


3 de octubre de 2000 

Indice de Precios del Productor  - IPP -
0.8% variación mensual para el mes de Septiembre

El Indice de Precios del Productor –IPP- presentó en el mes de septiembre una variación de 0.8%, cifra inferior en 0.7 puntos porcentuales a la registrada en el mismo mes del año anterior. El crecimiento del IPP en lo corrido del año se situó en 10.2% y en el año completo en 12.9%. Con este resultado, la variación anual del IPP continua su descenso iniciado en junio del presente año, disminuyendo 2.7 puntos porcentuales en los últimos cuatro meses.

Según actividad económica, los precios de los productos agropecuarios crecieron 1.1%, representando el 27.2% de la variación mensual del IPP. Los artículos con mayor aporte al alza de precios en este rubro registraron las siguientes variaciones mensuales: papa 8.6%, aves de corral 1.6%, extracción de madera 6.9%, mango 26.9%, ganado porcino 3.9%, huevos 2.2% y yuca 1.4%. Los artículos agrícolas que presentaron caídas en sus cotizaciones fueron: café pergamino –2.1%, tomate –5.9%, maíz –3.3%, fríjol –4.2%, cebolla –4.0% y  tomate de árbol –18.2%. Por su parte, las cotizaciones de artículos de origen minero aumentaron 5.4%, explicando el 15.7% de la variación mensual del IPP. El incremento en este último rubro se debe principalmente al alza de precio del petróleo crudo en 14.2%. Con respecto a los precios de los productos industriales, éstos se incrementaron en 0.6%, variación que explica el restante 57.1% del cambio mensual del IPP. Por contribución, se destaca el incremento en los precios de: vehículos 1.0%, textiles 2.2%, productos de refinación del petróleo 1.3%, carne de porcino 6.1%, maquinaria y equipo ncp 0.9% (aparatos de uso doméstico 4.0% y equipos para pesar, filtrar y empacar 3.7%), estructuras metálicas 3.2%, azúcar 2.1%, preparado y curtido de cueros y calzado 2.0%. Las principales caídas en los precios de artículos industriales fueron: aparatos de telefonía –4.5%, trilla de café –3.1%, arroz trillado pulido y pilado –1.8% (ver cuadro 1 y cuadro 4).

Al descomponer el IPP según uso o destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se dio en las materias primas 1.1%, seguidos por los bienes de consumo final 0.7%, materiales de construcción 0.7% y bienes de capital 0.1%. Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos el  índice que mide la evolución de precios de bienes ya terminados (bienes finales ofrecidos internamente). Dicho indicador presentó un incremento mensual de 0.6%, mientras que en lo corrido del año y en los últimos doce meses registró una variación de 10.8% y 13.0% respectivamente (ver cuadro 2).

Por procedencia de los bienes, los precios de artículos producidos y consumidos en el país crecieron 0.8%, mientras que los de origen importado aumentaron 0.6% en el mes. Por otra parte, aunque los bienes exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios para dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó una variación mensual de 2.5%, situándose su variación corrida y   año completo en 15.3% y 20.7% respectivamente. En este último indicador, las mayores alzas se dieron en: petróleo y gas 6.3%, productos de refinación del petróleo 13.3%, mineral de níquel 8.7%, carbón 2.7% y azúcar 12.7%. También se presentaron reducciones en los precios de exportación de: café trillado –0.8% y café tostado y molido –2.1%. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 5.

Cuadros y gráficos (formato Excel)

Bogotá, octubre 3, 2000


15 de septiembre de 2000 

La Junta Directiva del Banco de la República en su sesión ordinaria del día de hoy revisó los resultados de la inflación en el mes de agosto así como su posible evolución a mediano plazo. El incremento de 0,3% del índice de precios al consumidor en agosto resultó inferior al observado para el mismo mes de 1999 (0.5%.) Con este resultado, la inflación acumulada durante los primeros ocho meses del año alcanza 7.3% y en año completo el 9.1%. Estos registros  son coherentes con la meta de inflación del 10% para el año 2000.  Al considerar las perspectivas de la inflación y el comportamiento de los agregados monetarios la Junta no consideró necesario modificar la actual postura de la política monetaria.

La evolución favorable de la tasa de inflación indica que el ciclo de elevados precios de algunos alimentos durante los primeros meses del año se revirtió durante los últimos meses según se había previsto. Esto lo confirma el hecho de que la inflación anual observada y la inflación básica –que excluye perturbaciones de precios originadas en choques de oferta- han convergido hacia un mismo nivel. En estas condiciones, la consolidación de un bajo ritmo de inflación como el alcanzado hasta el momento, así como progresos adicionales en este frente, dependerá fundamentalmente de la disciplina monetaria y de los avances que se obtengan en el programa de ajuste fiscal, el cual es indispensable para que las tendencias favorables de la economía puedan mantenerse.

Bogotá, Septiembre 15, 2000 


8 de septiembre de 2000 

Pronunciamiento del FMI.

“El Directorio Ejecutivo aplaude la continuación de la recuperación de la actividad económica colombiana, a pesar de los retos impuestos por la situación política y de seguridad, y sabiendo que el programa apoyado por la  extensión del Acuerdo está siendo implementado como se planeó.

Elementos esenciales para la restauración de la confianza y la recuperación de la inversión privada son el compromiso continuado de parte de las autoridades con su programa económico de tres años; además; ha habido avances hacia la resolución del conflicto interno, progresando en el ataque de la producción y el tráfico de las drogas ilícitas, y dirigiéndose al aspecto social de estos problemas.

Los Directores Ejecutivos aplaudieron la consolidación fiscal que ha tenido lugar bajo el programa. Sin embargo, urgieron que se debe tener precaución para asegurar que los nuevos planes de gasto que han sido introducidos a comienzos de año y financiados con las ganancias temporales del precio del petróleo no se conviertan en permanentes y puedan ser reservados sin caer los precios del petróleo.  En este aspecto, el compromiso de las autoridades para introducir cortes de gasto, si es necesario, debe ayudar a asegurar que sean alcanzados los objetivos fiscales para el año 2000.

La decisión reciente de reforzar el esfuerzo fiscal mediante la introducción de medidas adicionales de impuestos más adelante en el año, ayudará a que se produzca el ajuste fiscal, al tiempo que permitirá que haya recursos presupuestales   adecuados para las prioridades sociales de manera más permanente.

Los Directores Ejecutivos urgieron a las autoridades para eliminar el impuesto de las Transacciones Financieras, lo que contribuye a la desintermediación financiera para el final del año 2002, como se prevé  en el programa.

Los Directores Ejecutivos señalaron que el mercado cambiario ha permanecido estable desde que el peso fue dejado flotar y que el sistema de subastas que el Banco de la República introdujo el año pasado ha sido transparente y ha venido funcionando bien. Para prevenir un aumento de la inflación, alentaron a las autoridades para permanecer listas a apretar la política monetaria si llega a ser necesario con el fin de cumplir con el objetivo de inflación que está en el programa.

El fortalecimiento de los indicadores prudenciales del sistema financiero es alentador. Aún más, el plan de las autoridades para privatizar o liquidar los bancos públicos debe limitar el margen para el gasto cuasifiscal. La posición financiera de las instituciones del ahorro y  préstamo aún requiere de un monitoreo cercano

Las autoridades fueron alentadas para seguir adelante con el programa de privatización, a pesar de las demoras recientes, además de trabajar hacia alcanzar un consenso amplio en el fortalecimiento de las políticas estructurales mediante la adición de nuevas iniciativas de reforma al programa, especialmente aquellas que apuntan a aliviar las tensiones sociales y a mejorar la confianza de los inversionistas”. (FIN/LFS)


8 de septiembre de 2000

Nueva carta de intención al Fondo Monetario
FMI acoge el Plan Colombia

Bogotá – En días recientes, el Ministro de Hacienda, Dr. Juan Manuel Santos, y el Gerente General del Banco de la República, Dr. Miguel Urrutia, enviaron al Director Gerente del Fondo Monetario Internacional, Dr. Horst Kohler, una nueva carta de intención que recoge los avances de la economía colombiana en el marco del acuerdo firmado con el FMI en diciembre de 1999, así como las principales acciones a desarrollar en lo que resta del año.

En esta carta, las autoridades económicas presentaron al FMI varias propuestas  que fueron acogidas por el directorio en la revisión realizada ayer.  Las más importantes son las siguientes:

1) Las autoridades solicitaron al FMI apoyo al Plan Colombia e incorporarlo al programa macroeconómico. El gobierno propuso que las metas de déficit fiscal se ajusten hacia arriba por el monto de los préstamos concesionales que se desembolsen en apoyo al Plan Colombia. Esta propuesta fue aprobada por el directorio del FMI.

2) Con respecto al proceso de paz, el gobierno ratificó la posibilidad de discutir con el Fondo los cambios presupuestales que sean necesarios para la implementación adecuada de los acuerdos a los que eventualmente se llegue.

3) Las autoridades ratificaron su compromiso con las reformas estructurales necesarias para cumplir las metas macroeconómicas de los próximos años. En este sentido, expresaron su intención de presentar un nuevo proyecto tributario en los próximos días, así como un proyecto de reforma al régimen de pensiones antes de fin de año.

4) Así mismo, manifestaron su intención de presentar al Congreso un proyecto de Ley de Responsabilidad  Fiscal, cuyo objetivo es garantizar la sostenibilidad de las finanzas publicas en el mediano y largo plazo. Esta propuesta fue bien recibida en el seno del directorio del FMI, pues consolida hacia el futuro el ajuste fiscal que se logre con el programa.

A continuación, el texto de la carta: 

Doctor
Horst Kohler
Director Gerente
Fondo Monetario Internacional
Washington, D.C. 20431
Estimado Dr. Kohler:

1.   La recuperación de la actividad económica en Colombia desde que se aprobó el acuerdo extendido en diciembre de 1999 hasta la fecha se ha confirmado. Ella se basa en un fuerte y amplio crecimiento de las exportaciones y de la demanda interna; además, la política anti-inflacionaria del banco central logrará las metas trazadas para el año 2000. A pesar de estos notables signos de recuperación, el número de desempleados en el país permanece inaceptablemente alto y, por lo tanto, el Gobierno tomará medidas  para asegurar que la tasa de desempleo disminuya. La cuenta corriente externa se ha mostrado más fuerte de lo previsto, asistida por precios del petróleo más favorables, y el mercado cambiario se ha desempeñado bien bajo el nuevo esquema de tasa flotante. El plan de consolidación fiscal está progresando según lo anticipado, y el sistema financiero ha reaccionado positivamente a los programas de reestructuración, mostrando mejoras significativas en sus indicadores prudenciales. Las autoridades continúan con la agenda de reformas estructurales, la cual seguirá desarrollándose y evolucionando en el transcurso de los próximos tres años del programa. De la mayor importancia para Colombia es alcanzar la paz y mejorar sus perspectivas de corto plazo así como lograr la cohesión social; para ello, el Gobierno recientemente presentó ante la nación y la comunidad internacional el "Plan Colombia".

2.   A pesar de que la caída registrada del PIB en 1999 (-4.5%) fue mayor a lo esperado en el programa (-3.5%), todos los criterios de desempeño se cumplieron para finales de 1999 y marzo 2000, excepto en los casos comentados más adelante. Además, declinó el déficit   en cuenta corriente  a 1.1% del PIB en 1999 (comparado con el 1.3% en el programa), y la inflación fue de 9.2% (comparado con una meta del 11%). No obstante el impacto negativo sobre el recaudo de impuestos de una recesión mayor a la anticipada, el déficit del sector público combinado fue de 5.3% del PIB, bien por debajo del nivel proyectado de 5.9% del PIB.

3.   En términos de criterios de desempeño, las reservas internacionales en 1999 y marzo de 2000 se ubicaron por encima de los niveles mínimos establecidos en el programa, y el déficit fiscal global quedó por debajo de los topes fijados para esas fechas. El criterio de desempeño para los desembolsos netos de deuda externa de mediano y largo plazo del sector público para 1999 se cumplió con un considerable margen, lo cual en gran parte es reflejo de un déficit fiscal menor de lo anticipado; igualmente, se observó el límite máximo establecido para marzo 2000. La deuda externa de corto plazo del sector público fue inferior al tope fijado para diciembre y marzo. El saldo de activos domésticos netos (ADN) del banco central a finales de 1999 se ubicó por encima del tope, reflejando una demanda de base monetaria que estuvo temporalmente por encima de su nivel proyectado, debido al problema del año 2000, una posibilidad prevista en el programa. En marzo de 2000, el ADN fue nuevamente menor al tope establecido.

4.   Las autoridades colombianas confirman los objetivos del programa, buscando restablecer el crecimiento del PIB real en el 2000 al 3% y mantener la meta de inflación del 10%. A pesar de la reducción de los ingresos provenientes de productos diferentes al petróleo, de una recesión mayor a la anticipada en 1999, y  de la necesidad de atender algunos gastos no previsibles en 2000, las autoridades reafirman su compromiso de lograr las metas del programa con un déficit del sector público no financiero (SPNF) de 3.6% del PIB en el 2000, junto con un déficit del sector público consolidado de 3.7% del PIB. Los gastos del Gobierno Central serán 1.4% del PIB más altas de lo proyectado inicialmente, debido sobre todo a requisitos imprevisibles no recurrentes, originados por la necesidad de atender problemas en tres áreas: el conflicto interno, el alto nivel de desempleo, y los problemas fiscales de algunos gobiernos territoriales. Sin embargo, se cumplirá con la meta fiscal del programa debido a incrementos en los salarios del sector público por debajo de la inflación proyectada, mayores ingresos de lo esperado por petróleo (0.7% del PIB), a medidas sobre gasto público introducidas en mayo, y al impacto de los ahorros en otras áreas. Si los ingresos llegan a disminuir por debajo de las proyecciones actuales, las autoridades harán los recortes necesarios para asegurar que se cumpla a cabalidad la meta fiscal.

5.   Las autoridades proponen que se mida el déficit del Gobierno Central con base en compromisos con el fin de monitorear el programa. Ello ayudará al manejo fiscal  en Colombia, al reflejar plenamente todos los compromisos presupuestales en el año en que ocurrieron. De esta forma, el Ejecutivo controlará en forma más eficiente las solicitudes de gasto que llegan tarde en el año; en el pasado, dichas solicitudes se han atendido llevando su ejecución al año fiscal siguiente, lo que se traduce en traslados al nuevo presupuesto que son difíciles de controlar. Un déficit basado en compromisos hará que el proceso presupuestal sea más transparente y eficiente al abandonarse la mezcla de bases de causación y de caja utilizada en el pasado. El Gobierno ha venido trabajando con personal del Fondo para asegurar la implementación de los mecanismos y garantizar reportes precisos de todos los compromisos presupuestales.

6.   Actualmente, las autoridades no anticipan que se pueda desarrollar a plenitud el plan de privatizaciones de entidades públicas y bancos en 2000, según se explica más adelante. Los menores ingresos esperados por las privatizaciones tendrán implicaciones en la financiación del déficit del sector público. De acuerdo con el programa, el Gobierno buscará compensar esto con financiación externa en un monto hasta del 50% del faltante en los ingresos por privatizaciones. Las  autoridades buscarán la financiación adicional que se requiera en los mercados financieros internacionales y han acelerado el programa de préstamos que están preparando las instituciones crediticias multilaterales.  Para contar con esta financiación adicional, las autoridades proponen que el tope indicativo establecido en el programa para la deuda externa de mediano y largo plazo para finales del 2000 se aumente en US$300 millones. Este aumento correspondería aproximadamente a la mitad de lo esperado por la venta de la empresa de distribución de energía, cuya privatización no se realizará en el 2000 sino en el 2001. Si se presentan oportunidades para prefinanciar los requerimientos para el 2001 en el segundo semestre del 2000, el Gobierno analizará junto con el Fondo cambios en los topes del endeudamiento externo; el producto de dicha financiación se mantendrá en moneda extranjera hasta que se requiera en el 2001.

7.   El proceso de paz ha venido progresando significativamente en los últimos meses. La metodología de las conversaciones contempla ahora la posibilidad de implementar acuerdos parciales de paz, lo cual podrá demandar un incremento temporal del déficit del SPNF para asegurar su adecuada implementación. Aunque el Gobierno espera que el progreso en el proceso se reflejará en un fortalecimiento de la posición fiscal, las autoridades analizarán con el Fondo los cambios presupuestales necesarios, en el evento de que se requieran.

8.   El Gobierno colombiano ha hecho público su proyecto de varios años denominado "Plan Colombia", el cual integra las estrategias para dar fin al conflicto interno, reducir el alcance del narcotráfico, y tratar las consecuencias sociales de estos problemas. Una serie de donantes y prestamistas bilaterales han manifestado su apoyo al Plan Colombia y las autoridades colombianas proponen que los topes establecidos en el programa para el déficit fiscal y los desembolsos netos de deuda externa de mediano y largo plazo se ajusten hacia arriba, de acuerdo con los préstamos desembolsados en condiciones concesionales que apoyan este Plan. Las contribuciones internas al Plan se incorporarán en el presupuesto del Gobierno como parte de su programa fiscal.

9.   Con respecto a la política monetaria, el banco central continúa con su estrategia de fijación de metas de inflación, con el crecimiento de la base monetaria como meta intermediaria. La autoridad monetaria considera que esta estrategia de fijación de metas de inflación es compatible con el uso de una meta intermediaria, siempre y cuando esta última esté subordinada a la meta de inflación. Se están haciendo esfuerzos significativos para mejorar la habilidad de pronosticar la inflación, así como los mecanismos de transmisión de la política monetaria. En la actualidad, las proyecciones del banco central muestran que se cumplirá la meta de inflación para finales de este año y que la meta 8% para el 2001 también se logrará. Sin embargo, se registró un aumento en la inflación durante la primera parte de este año debido al incremento temporal de algunos precios de alimentos y aumentos en el precio interno de la gasolina. De hecho, los cuatro indicadores de  inflación anual básica calculados por el banco central han permanecido por debajo de la meta anual en meses recientes e incluso los pronósticos del banco central en esta materia apuntan a niveles inferiores a la meta oficial para diciembre de 2000.

10. Hasta lo corrido del año, los saldos de efectivo en poder del público han crecido por encima de lo proyectado en el programa. Puesto que las autoridades consideran que el cambio hacia mayores tenencias en activos líquidos es de carácter permanente, por su relación con shocks exógenos a la demanda por dinero (por ejemplo, la expansión de la base impositiva de las transacciones financieras al comienzo del año), han aumentado un tanto la base monetaria de referencia para el resto de este año. Esto no impedirá que se cumplan las metas de inflación para el 2000 y 2001. Por consiguiente, las autoridades proponen que el criterio de desempeño para los ADN para septiembre y diciembre de 2000 se ajuste a un nivel levemente superior a la meta indicativa establecida en el programa, mientras que la meta para las reservas internacionales netas permanecerá igual a lo indicado anteriormente.

11. El peso colombiano ha venido flotando con respecto al US dólar desde septiembre de 1999. La transición al sistema de flotación se llevó a cabo sin contratiempos y desde ese entonces la tasa de cambio ha permanecido relativamente estable. El banco central ha introducido un sistema de subastas según el cual los participantes del mercado (bancos y la Tesorería General) presentan posturas para adquirir opciones de venta de divisas al banco central. La experiencia con este sistema ha tenido éxito y ha contribuido a que el banco central exceda las metas de las RIN en diciembre de 1999 y marzo de 2000. En la actualidad, Colombia muestra una posición fuerte de reservas internacionales y, dadas las proyecciones de balanza de pagos, el banco central prevé cumplir con la meta de las RIN para el 2000. Para facilitar el acceso a la financiación externa, el banco redujo en mayo a cero el depósito obligatorio no remunerado (en el banco central) sobre empréstitos externos.

12. Desde mediados de 1999, los indicadores de solvencia  y de liquidez del sistema financiero colombiano han presentado una evolución positiva. El promedio del coeficiente de adecuación de capital en junio fue de 11.2% aproximadamente 1.2 puntos porcentuales por encima de la cifra observada en agosto 1999, cuando llegó a su nivel más bajo. El fortalecimiento del capital se ha obtenido como resultado de los programas puestos en marcha por el Fondo de Garantías de Instituciones Financieras (Fogafin) para los intermediarios financieros públicos y privados. El indicador de préstamos improductivos, aunque no se encuentra en los niveles deseables, ha mostrado mejoría, de 16.1% en noviembre 1999, nivel más alto, para situarse en 10.5% en junio 2000, mientras que las provisiones han aumentado como porcentaje de los préstamos vencidos. Lo primero se debió a la combinación del proceso de reestructuración de créditos exigido por los programas de recapitalización de Fogafin y la recuperación de la actividad económica. Lo segundo fue resultado de reglas más restrictivas en materia de provisiones impuestas por la Superintendencia Bancaria.  Las autoridades planean incrementar la capitalización de los bancos públicos en un 1% adicional del PIB (a un costo fiscal anual  de más o menos 0.1% del PIB) con el fin de prepararlos para la venta, de acuerdo con el cronograma previsto por el programa.

13. Se han implementado la mayoría de las reformas estructurales programadas para junio de este año. La propuesta de crear un fondo gubernamental de pensiones territoriales fue aprobada por la Ley 549 al finalizar 1999. La mayor parte de la reglamentación para poner en marcha las disposiciones de la ley que reformó al sector financiero en julio de 1999 ya fueron emitidas. Los restantes reglamentos están prontos a salir. Ya se presentó un proyecto de ley ante el Congreso, de acuerdo con el cronograma, para organizar las actividades de lotería y juegos, con el fin de fortalecer las reservas de pensiones de los gobiernos territoriales. También se aprobó la legislación que saneará las finanzas de estos gobiernos, limitando sus gastos corrientes. De acuerdo con el programa, ya fue presentada una propuesta de reforma constitucional que desvincula las transferencias hacia los gobiernos territoriales de los ingresos corrientes del Gobierno Central, pero fue retirada luego de debates iniciales. El Gobierno acordó reestructurar la propuesta, la cual fue sometida al Congreso nuevamente en marzo de este año. Con relación a la reforma tributaria, una propuesta fue presentada ante el Congreso en marzo pasado, tal como se prevé en el programa. Se postergó la presentación de un proyecto de reforma de segunda generación al Seguro Social, originalmente programada para diciembre de 1999, con el fin de mejorar aspectos técnicos de la propuesta y permitir tiempo para la construcción de un consenso en torno al contenido de la reforma. El Gobierno lo presentará nuevamente al Congreso antes de concluir el presente año.

14. Las autoridades colombianas confirman su determinación de seguir  y profundizar el proceso de reforma estructural en el transcurso de los tres años establecidos. Para este fin, varias propuestas de reforma cursan en el Congreso, tal como se explicó, o se encuentran en etapa de preparación.

15. El paquete tributario que se está analizando en el Congreso propone una reducción gradual de las tasas del impuesta a la renta de 35% a 32% y la creación de un impuesto unificado a la renta y al valor agregado para los negocios pequeños (con el fin de prevenir la evasión de impuestos) y otras medidas para corregir posibilidades de elusión de estos impuestos.

16. Buscando proteger la viabilidad de las finanzas públicas e incrementar el cubrimiento de la salud y la educación, el Gobierno ha presentado ante el Congreso una propuesta de reforma constitucional tendiente a modificar el actual esquema de transferencias de ingresos a los gobiernos territoriales (Situado fiscal y  participaciones municipales). La reforma propone desvincular las transferencias de los ingresos corrientes del Gobierno para garantizar su estabilidad y permitir una mayor flexibilidad de las finanzas del Gobierno Central. Esta propuesta contempla un incremento de 1.5% anual real de las transferencias para atender los requerimientos en la expansión de servicios, principalmente educación y salud.

17. En lo atinente a la reforma pensional, el Gobierno presentará ante el Congreso antes de finalizar este año su propuesta de eliminar los orígenes de futuros déficit del Instituto de Seguros Sociales, con el fin de garantizar su viabilidad financiera en el mediano plazo.

18. En lo que concierne al programa de privatizaciones, se han logrado significativos avances en llevar a su próxima venta  varias empresas importantes. Sin embargo, muy probablemente el cronograma inicial se verá afectado debido a la escalada terrorista contra puestos estratégicos de la red de energía. En consecuencia, se postergó la venta de ISA para el 2001; no obstante, el Gobierno espera que la venta de ISAGEN, Carbocol, y la ETB finalizará antes de terminar el  2000. Continuarán los esfuerzos por privatizar los bancos públicos, como se mencionó anteriormente, y lograr su venta antes de concluir el presente año. Por otra parte, está menos avanzada la venta de otras compañías de distribución de energía y posiblemente se recibirán menos ingresos de lo previsto, por este concepto.

19. Adicionalmente, el Gobierno busca fortalecer los vínculos entre el Congreso y el Ejecutivo en lo atinente a la política fiscal. Para ello, propondrá al Congreso antes de concluir el 2000 una ley de responsabilidad fiscal con el propósito de promover la sostenibilidad de las finanzas públicas en el largo plazo, tanto a nivel central como territorial (departamentos y municipios) del Gobierno. Las políticas de reforma estructural en relación con los temas económicos y sociales, incluyendo el empleo, son temas de discusión en la actualidad en Colombia, principalmente a través de mesas de concertación entre congresistas y amplios segmentos de la sociedad. El Gobierno espera propuestas concretas de estos foros durante la segunda mitad del año en curso.

20. El Gobierno está comprometido a buscar al ajuste fiscal acordado en el programa. Con esta base, a finales de julio de 2000, las autoridades presentaron ante el Congreso el presupuesto para el 2001, consistente con un déficit del sector público no financiero de no más de 2.5% del PIB y un déficit del sector público combinado que sea consistente con el programa.

21. Las autoridades colombianas reafirman sus compromisos con las políticas del  programa aprobado por la Junta Ejecutiva del FMI en diciembre pasado y solicitan que se considere cumplida la primera revisión contemplada en dicho programa. La segunda revisión con el Fondo se llevará a cabo, de acuerdo con el programa de tres años, en diciembre 20, 2000.

Atentamente,

 

Juan Manuel Santos                                                         Miguel Urrutia
Ministro de Hacienda y Crédito Público                                   Gerente General                                                                         Banco de la República


4 de septiembre de 2000 

Equilibrio Fiscal, clave para servir la deuda

En conferencia dictada hoy en la Universidad Externado de Colombia, el Codirector de la Junta Directiva del Banco de la República, Antonio Hernández Gamarra dijo que la explosión de la deuda del Gobierno Nacional es un fenómeno relativamente reciente, pues pasó del 17% del PIB en 1997 al 28.4% del PIB a fines de 1999. Como consecuencia de ese rápido incremento el pago de los intereses subió de $ 2.5 billones en 1997 a $ 5 billones en 1999.

Hernández señaló que ese mayor pago de los intereses es el resultado, en muy buena parte, del exceso de gasto público en relación con los ingresos gubernamentales, y menos el producto de una política monetaria rígida. Estimó que el Gobierno hubiera pagado solamente el 56% de los intereses que efectivamente pagó el año pasado si hubiera seguido una política prudente de endeudamiento en los últimos 7 años.

La exposición de Hernández finalizó señalando que se requiere de alrededor de US$ 11.500 millones de endeudamiento externo entre el año 2000 y 2002 y que, por lo tanto, es absolutamente indispensable contar con ese financiamiento para asegurar la estabilidad de las cuentas externas del país. Por eso, por el peligro de mayores inflaciones futuras y, en general, porque es necesario velar por la estabilidad macroeconómica en un marco de recuperación del crecimiento, Hernández reiteró que la posición de la Junta del Banco de la República es no hacer emisiones para financiar más gasto del Gobierno Nacional.

La verdadera solución para controlar el crecimiento del pago de los intereses es equilibrar las finanzas públicas, lo cual requiere la aprobación de las reformas estructurales por parte del Congreso de la República y una política de total austeridad en el gasto público.

La política monetaria puede cooperar manteniendo bajas las tasas de interés, tal como ha venido ocurriendo desde hace casi un año. Tendencia que se reforzará con una mayor confianza de los inversionistas, nacionales e internacionales, en el futuro del país y en su estabilidad macroeconómica.

Para mayor ilustración, puede apreciarse el documento-base de la conferencia en la página electrónica del Banco, entrando por Junta Directiva y luego Publicaciones y Escritos.

Bogotá, septiembre 4 de 2000


4 de septiembre de 2000

Indice de Precios del Productor  - IPP -
0.5% variación mensual para el mes de Agosto

El Indice de Precios del Productor –IPP- presentó en el mes de agosto una variación de 0.5%, cifra inferior en 1.1 puntos porcentuales a la registrada en el mismo mes del año anterior. Con este resultado, el crecimiento del IPP en lo corrido del año se situó en 9.3% y en el año completo en 13.7%. Así, entre julio y agosto del presente año, la variación anual del IPP se redujo en 1.2 puntos porcentuales, al pasar de 14.9% a 13.7% respectivamente (ver cuadro 1).

Según actividad económica, los precios de los productos agropecuarios decrecieron en 0.05%, representando el –1.8% de la variación mensual del IPP. Los artículos con mayor aporte a la reducción de precios en este rubro registraron las siguientes variaciones mensuales: Café pergamino -4.0%, papa -5.9%, papaya -19.3%, silvicultura y extracción de madera -6.4%  cebolla -9.5%, y banano –6.8%. En éste grupo se presentaron aumentos en las cotizaciones de mango 43.5%, yuca 9.6%, otros tubérculos como arracacha y ñame 30.8% y  aguacate 30.4%. Por su parte, las cotizaciones de artículos de origen minero disminuyeron en –0.7%, explicando el –3.4% de la variación mensual del IPP. En este rubro cayeron los precios de petróleo crudo –1.9% y oro –1.5%. Con respecto a los precios de   los productos industriales, éstos se incrementaron en 0.7%, variación que explica el 105.2% del cambio mensual del IPP. El incremento en este rubro, se debe principalmente al alza en el precio de: sustancias y productos químicos 1.3%, otros productos minerales no metálicos 2.4% (por ejemplo: ladrillos 15.1%, productos de hormigón cemento y yeso 5.4% y cerámicas refractarias 2.0%), vehículos 0.8%, bebidas no alcohólicas y agua mineral 3.1%, productos metalúrgicos básicos como hierro y acero 1.2%  y otros metales no ferrosos 1.2%. Se destacan las reducciones en las cotizaciones de los siguientes bienes industriales: leche en polvo -4.9%, derivados de la carne y pollo –4.4%, panela –2.4%, y pescado procesado y sus derivados –2.3% (ver cuadro1 y cuadro 4).

Al descomponer el IPP según uso o destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se dio en los materiales de construcción 1.6%, seguidos por los bienes de capital 0.9%, los bienes de consumo final 0.5% y las materias primas 0.3%. Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos el   índice que mide la evolución de precios de bienes ya terminados (bienes finales ofrecidos internamente). Dicho indicador presentó un incremento mensual de 0.7%, mientras que en lo corrido del año y los últimos doce meses registró una variación de 10.1% y 14.1% respectivamente (ver cuadro 2).

Por procedencia de los bienes, los precios de artículos producidos y consumidos en el país crecieron 0.4%, mientras que los de origen importado aumentaron 1.0% en el mes. Por otra parte, aunque los bienes exportados no hacen parte del IPP, se calcula paralelamente un índice de precios para dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó una variación mensual de 0.3%, situándose su variación corrida y  año completo en 12.5% y 20.9% respectivamente. En este último indicador, las mayores alzas se dieron en: productos de papel y cartón 5.5%, petróleo crudo 5.5%, productos elaborados de metal excepto maquinaria y equipo 2.4%, y algodón y fique 2.1%. También se presentaron reducciones en los precios de exportación de azúcar –7.7%, trilla de café –4.0%, mineral de níquel –1.8% y otras frutas como uchua, pitahaya, granadilla y curuba –3.9%. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 5.

Cuadros y gráficos (formato Excel)

Bogotá, septiembre 4 de 2000


3 de septiembre de 2000 

De acuerdo con la Sentencia C-955 del 2000, la Corte Constitucional estableció que el Banco de la República debe fijar un límite máximo a los intereses remuneratorios que pueden cobrar los establecimientos de crédito para financiación de vivienda individual de largo plazo y de proyectos de construcción de vivienda.

Con base en la certificación expedida por la Superintendencia Bancaria el 1º de septiembre, sobre las tasas de interés que se estaban cobrando en el mercado financiero, y tomando en cuenta todos los parámetros establecidos por la Corte, la Junta Directiva del Banco de la República en su sesión extraordinaria de septiembre 3, estableció una tasa máxima remuneratoria para préstamos en UVR de 13.1 puntos porcentuales nominales anuales pagaderos mes vencido. Esta tasa es adicional a la variación del UVR y equivale a un poco menos  de 1.1% mes vencido.

Para los créditos denominados en pesos a tasa nominal fija, la tasa máxima de interés remuneratoria será equivalente a 13.1 puntos porcentuales nominales anuales pagaderos mes vencido, adicionados con la variación de la UVR de los últimos 12 meses anteriores a la firma del contrato.

Bogotá, septiembre 3 de 2000


30 de agosto de 2000 

Resumen de la ponencia del Gerente General del Banco de la República  para el seminario organizado por Uniandes

En el marco del Seminario “Deuda Pública y Política Monetaria”, organizado por la Universidad de Los Andes, el día 30 de Agosto, el Doctor Miguel Urrutia, Gerente General del Banco de la República hizo una exposición sobre el tema “Emisión y Deuda Pública”, de la cual destacamos algunos puntos principales.

La deuda total del sector público en Colombia asciende a 38% del PIB, y para un país con nuestras características no es conveniente que dicha relación sobrepase el 40%. De lo contrario, la colocación de bonos en los mercados internacionales se hará más difícil y costosa.

El peso de la deuda pública se puede reducir rápidamente cuando la economía crece, siempre y cuando el déficit fiscal crezca a menor ritmo que el PIB. El incremento reciente en el peso de la deuda colombiana se debe a que el país no se ha comprometido verdaderamente con la reducción del gasto y del déficit fiscal.

Trabajos recientes   muestran que el problema de monto del pago de intereses dentro del presupuesto nacional se debe mucho más a los crecientes déficit fiscales que a cualquier alza que se haya podido producir desde 1993 en las tasas de interés a las que se financia el gobierno. Hay que recordar, además, que los déficit fiscales, por lo demás, son tal vez la principal causa del aumento en dichas tasas, pues mayores déficit incrementan el riesgo país y aumentan la demanda por fondos prestables.

Con respecto al debate sobre la emisión para financiar al gobierno, podemos decir que una emisión primaria destinada a aliviar el costo de la deuda oficial sería interpretada por los mercados internos y externos como una medida inconveniente y populista, lo cual inmediatamente se reflejaría en una mayor prima pues aumentaría el riesgo país. Esto incrementaría la tasa de interés externa de nuestra deuda, lo cual, a su vez, se transmite a la tasa de interés interna de la economía, y afecta negativamente  tanto al sector público como al privado.

Todos los países serios financian sus déficit fiscales en el mercado. La colocación de deuda pública absorbe recursos de ahorro reales, que se pueden dedicar a gastos de recursos reales por el estado. Ese método de financiar el gasto público también genera los incentivos correctos para las políticas públicas. Los déficit fiscales tienen costos para el estado.  Si el Estado puede financiar el gasto público  a cero costo con el Banco Central, ¿qué incentivo tiene para moderarlo?  La ilusión de reducir artificialmente el costo del gasto público ha llevado, en todos los países en que el Banco Central financia al gobierno, a la hiperinflación.  Eso no sólo pasó en Argentina, Brasil, Perú, e Indonesia, sino también en Alemania, Hungría y Japón.

Finalmente, la financiación del déficit en el mercado estabiliza la economía.  Los déficit deben crecer en las recesiones, y en ese momento las tasas de interés son bajas. Por el contrario no debe haber déficit cuando la economía está recalentada y las tasas de interés son altas.  Es más, en esa época crecen los ingresos fiscales, y se debe pagar deuda. El resultado es entonces una estabilidad en la relación deuda/PIB en el largo plazo, con fluctuaciones alrededor de la tendencia, según el punto en que se está en el ciclo económico.

Bogotá, agosto 30 de 2000


22 de agosto de 2000 

En el marco del XI Congreso Colombiano de Historia, la Universidad Nacional de Colombia organizó el día 22 de agosto de 2000 una mesa redonda sobre el tema “Modelo de Desarrollo y Pobreza en Colombia”. Los siguientes son algunos apartes de la intervención del Gerente General del Banco de la República, Miguel Urrutia Montoya, en este acto:

“El modelo de libre empresa y propiedad privada que plantea nuestra Constitución es el modelo que con el tiempo genera mayor bienestar. Históricamente, durante el siglo XX ese modelo ha mejorado el nivel de ingreso de los colombianos y reducido la proporción de la población que vive en la pobreza, a pesar de haber pasado por dos o tres grandes crisis, como fue el caso de los  inicios de los años treinta, los cincuenta, y la crisis de 1997-99. En esos períodos la sociedad resolvió endeudarse para consumir, y en pocos años el peso de la deuda frenó el crecimiento económico.

La historia económica moderna resalta la importancia a los derechos de propiedad en el desarrollo capitalista, área en la cual las instituciones colombianas han sido débiles. Igualmente, los estudios comparativos de desarrollo a nivel internacional encuentran que los países que aumentan su producto más rápidamente son aquellos con instituciones estables y con una justicia eficiente y efectiva. Esas comparaciones internacionales muestran índices relativamente malos para Colombia en lo que respecta a eficiencia del sistema judicial, corrupción y eficiencia burocrática.

Al respecto, un trabajo interesante es el de Rafael La Porta, Florencio López de Silanes, Andrés Shleifer y Robert Vishny, (agosto 1998), titulado “Calidad del Gobierno”.  Estos autores definen la buena calidad de los gobiernos, en términos de bajo nivel de intervencionismo en la economía, eficiencia del sector público, calidad en la provisión   de bienes públicos, tamaño del gobierno y libertad política; encuentran que los mejores resultados en estas dimensiones del gobierno están directamente relacionadas con mayor ingreso per capita.  También encuentran que los gobiernos que mejor funcionan tienen, en general,  un tamaño grande   en términos de proporción de carga tributaria con relación al PIB, lo cual parece lógico, pues es claro que gobiernos con bajos recaudos tributarios no pueden proveer bienes públicos de calidad.

Otro factor de éxito del modelo de desarrollo del capitalismo democrático es contar con unas instituciones que garanticen la igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos. Esta igualdad se basa, ante todo, en darle a todos los niños y jóvenes acceso a la educación. En este aspecto también ha fallado Colombia. La cobertura de la educación ha sido baja, y los progresos en este indicador han sido muy inferiores a los logrados en otros países, y por eso, estos últimos han logrado tasas de crecimiento económico y reducción de pobreza mucho mayores a las nuestras.

Una de las principales causas de la baja cobertura en educación y servicios sociales básicos como la salud   ha sido la ineficiencia en la prestación de tales servicios por sistemas burocráticos y clientelistas. También parte de la explicación está en un esfuerzo insuficiente en el área tributaria, pues aunque con los recursos actuales  dedicados a educación y salud se deberían obtener mejores coberturas y calidad en el servicio, también se requieren más recursos estatales, sobre todo en lo que hace a aportes de las regiones.

Colombia tiene una carga tributaria relativamente baja en términos internacionales. Aunque esto es menos notorio en lo que se refiere a la carga tributaria correspondiente al gobierno nacional, el principal problema está en la irrisoria carga tributaria de las regiones, las cuales, en los países con alto crecimiento, financian buena parte de la educación y la salud. Entre nosotros, los poderes locales son oportunistas, no se esfuerzan por cobrar impuestos (por ejemplo los prediales), y limitan su gestión  a tratar de obtener transferencias del estado central.

Una comparación internacional muestra la pobreza del esfuerzo tributario local en Colombia:

CARGAS TRIBUTARIAS COMO PROPORCION  DEL PIB EN 1997

  Colombia Alemania USA Suecia Noruega
Gobierno Nacional Consolidado 11.7 11.1 12.5 20.4 25.2
Gobiernos Regionales 1.3 8.2 5.3    
Gobiernos Locales 1.7 2.6 3.5 16.9 7.9
Contribución seguridad social 3.2 15.6 6.7 16.6 8.9
Total 17.9 37.5 28.0 53.9 41.0

Las anteriores cifras hacen pensar que para lograr un Estado que garantice la igualdad de oportunidades, se requiere una reforma estructural de las finanzas públicas encaminada a aumentar el esfuerzo tributario a nivel local, como de hecho han iniciado ciudades como Bogotá y Medellín. Por supuesto la legitimación de los mayores tributos será función del buen uso de los recursos y de la calidad de los servicios que se financien con ellos.

Para terminar, se puede hacer la siguiente reflexión: si los países que más crecieron en la segunda mitad del siglo XX fueron los que siguieron modelos económicos capitalistas con apertura a los flujos de comercio, capital y tecnología, y por el contrario los países con mucha intervención estatal  y economías protegidas crecieron a mucho menor ritmo, en un mundo globalizado parece una posición poco sensata añorar este último tipo de modelos”.

Bogotá, Agosto 22 de 2000


22 de agosto de 2000

Resumen de la intervención del Dr. Miguel Urrutia Montoya, en la sesión plenaria del Senado celebrada el 22 de agosto de 2000.

Como todos los bancos centrales del mundo, el Banco de la República tiene la obligación de regular la liquidez de la economía, haciendo emisión o contracción monetaria.  El Banco debe garantizar una expansión monetaria compatible con el crecimiento esperado del producto y con la meta de inflación. El mecanismo principal por el cual se amplía la liquidez son las Operaciones de Mercado Abierto, las cuales de acuerdo con la Ley 31 de 1992 deben hacerse exclusivamente con títulos de deuda pública.

El Banco ha hecho amplia difusión de los procedimientos y reglas que sigue para irrigar liquidez. Diariamente los participantes en los mercados reciben información sobre los montos, plazos y tasas de las operaciones REPO, o de las  compras definitivas de títulos por medio de las cuales el Banco expande la liquidez de la economía. Esta información puede ser consultada por el público en general, en la página de Internet del Banco de la República: www.banrep.gov.co. Las personas interesadas pueden consultar en dicha página del Banco (a través de los comandos: Información económica – estadísticas – sector financiero – OMAS) todo lo relacionado con dichas operaciones, así como los anuncios de futuras subastas.

Las operaciones de respaldo al sector financiero y de apoyo de liquidez a las entidades que así lo requieren también siguen unas reglas claras y están explícitamente dentro de las responsabilidades que asignan la Constitución y las leyes al Banco de la República. Estas operaciones, por definición, están encaminadas a la protección del sistema de pagos y de los ahorros del público, es decir, defienden los intereses de millones de colombianos que tienen depósitos en el sistema financiero nacional.

En el caso específico de la adquisición de títulos Fogafín-Banca Pública, el pasado mes de marzo, dicha medida no sólo fue pública y transparente, sino que se trató explícitamente, de manera destacada, en el informe que presentó la Junta Directiva al Congreso ese mismo mes, en un párrafo que conviene recordar:

  “Con el propósito de facilitar la reestructuración y saneamiento de los bancos públicos, programa gubernamental dentro del cual se cuenta el reciente desmonte de las operaciones del BCH, el Banco de la República adquirió recientemente  títulos de Fogafín por la suma de $498.800 m. Dichos títulos, conocidos como Títulos de Fogafín – Banca Pública, fueron emitidos en 1999, y serán recomprados por el Fogafín dentro de los próximos 20 meses. La medida tiene importantes efectos sobre el mercado interbancario. Como algunos bancos públicos, especialmente el BCH, venían experimentando dificultades de acceso al mercado interbancario, las tasa de colocación de los REPO estaban registrando variaciones significativas, sin que ello correspondiera a las condiciones de liquidez de la economía. Con la compra de los títulos mencionados por parte del Banco de la República, se ha otorgado a los bancos públicos una fuente importante de liquidez permanente”. (Informe de la Junta Directiva al Congreso de la República, Marzo de 2000, p.41)

Por lo anterior, no puede calificarse la compra de los citados títulos como “clandestina” ya que dicha operación fue compatible con el programa monetario y con las normas vigentes, y sus condiciones fueron  ampliamente conocidas por el público. El Banco tiene gran interés en que todos los agentes conozcan  la forma como opera la política monetaria. En el caso específico de las compras y ventas de títulos de deuda pública considera que la difusión de las operaciones es fundamental, pues ella es condición indispensable para el buen funcionamiento de los propios mercados que utiliza para cumplir esta tarea.

Bogotá, Agosto 22 de 2000


18 de agosto de 2000 

La propuesta de algunos sectores de opinión de realizar emisiones para financiar el gasto público ha sido objeto de estudio por parte de la Junta Directiva del Banco de la República y de su equipo técnico. Al concluir su  examen, la Junta considera pertinente pronunciarse de manera unánime al respecto rechazando dicha posibilidad.

La economía colombiana ha comenzado a superar su crisis, tal como lo muestran las cifras de actividad económica del primer trimestre y lo confirman numerosos indicadores líderes para el segundo. Durante el último a