|
Una mirada histórica sobre las
actividades del Área Cultural del Banco de la República
permite la permanente revisión del rumbo y el enriquecimiento
de una reflexión acerca de los cómo y los por
qués de la actividad cultural y el coleccionismo de la
banca central. El Gerente General del Banco y el Subgerente
Cultural escriben acerca del pasado y el presente, y definen
las perspectivas futuras de este aporte a la cultura colombiana.

Por José Darío Uribe, Gerente General del Banco
de la República
Desde sus inicios, el Banco de la República ha tenido
una importante acción cultural en el país, siendo
el Museo del Oro y la Biblioteca Luis Ángel Arango sus
dos polos más visibles. Pero también ha tenido
la voluntad expresa de brindar espacios a la cultura en las
regiones. Actualmente, el Banco cuenta con 28 sedes en las principales
ciudades del país, de las cuales 18 tienen bibliotecas
abiertas al público, seis cuentan con centros de documentación
y seis de ellas tienen museos del Oro, además del Museo
Filatélico de Medellín y el Etnológico
de Leticia. La mayoría cuenta con un espacio múltiple
o inclusive una sala expresamente concebida para exhibir muestras
de arte.
Desde cuando el Banco de la República inició
la instalación de infraestructuras propias para la actividad
cultural en ciudades distintas de Bogotá, en 1977, hasta
nuestros días, han transcurrido poco menos de 30 años
de continuo crecimiento de éstas, de sus colecciones,
de sus usuarios y actividades.
***
| ¿Desde cuándo existen las sucursales y cuántas
son?
¿Qué es la Red de Bibliotecas del Banco
de la República?
¿Cuántas personas al año visitan
el Museo del Oro, la Biblioteca Luis Ángel Arango
y las sucursales del Banco en todo el país?
|
|
Como quedó expresado en la ley que reglamenta la banca
central, la misión del Banco de la República se
extiende de manera natural al ámbito cultural. En nuestra
opinión, esta acción cultural debe imperativamente
tener un efecto importante en las diferentes regiones que conforman
el territorio nacional. El éxito de las bibliotecas en
las sucursales, algunas de ellas en ciudades donde no existe
ninguna otra oferta cultural, nos señala que vamos por
el camino correcto. Invocando su vocación de posibilitar
un acceso más democrático a las diferentes manifestaciones
culturales y retomando su tradición de descentralización,
el Banco tiene la voluntad expresa de tener una acción
más consistente en las regiones. Estamos seguros que
esta iniciativa será bien recibida por el público
en las muchas ciudades de Colombia en donde el Banco tiene presencia.
Ver el artículo
completo (.doc)

Por Darío Jaramillo Agudelo, antiguo Subgerente
Cultural del Banco de la República
El Banco de la República fue fundado en 1923 como resultado
de las recomendaciones de una misión contratada por el
gobierno colombiano que encabezó el célebre
profesor Kemmerer y que estuvo por la misma razón
en varios otros países de nuestro vecindario, de donde
nacieron los bancos centrales de Perú y México,
entre otros.
Para los conocedores de la historia económica, la época
inicial del Banco coincide con el dogma del patrón oro
y el monopolio de compra de oro por parte de la banca central
para el respaldo de sus emisiones. Este hecho, aparentemente
tan ajeno a lo que conocemos como cultura, fue el germen de
la primera y más única y valiosa colección
del Banco de la República, pues resulta que al lado del
oro de aluvión y el oro de veta que llegaba a las arcas
del Banco, comenzaron a llegar también figuras precolombinas
de oro. En un rasgo de inteligencia, los primeros gerentes del
Banco decidieron que no se fundieran aquellas figuras, que aún
no eran tan valoradas como llegarían a serlo poco después,
cuando le llegó la hora de reivindicación a lo
prehispánico y a lo indígena gracias a revolución
mexicana, al muralismo y a la literatura que se escribiría
en el decenio de los años treinta del siglo veinte.
Como resultado de esa decisión, al poco tiempo las oficinas
de la dirección de Banco y de su junta estaban adornadas
con vitrinas que contenían aquellos tesoros maravillosos.
Y a los pocos años este mundo fabuloso ocupaba una sala
especial del Banco, una especie de museo privado que ameritaría
la construcción de un edificio especialmente destinado
a alojar la que, ya para cuando se convirtió en un museo
público, en 1960, era la colección de orfebrería
prehispánica más grande del mundo, el hoy famoso
Museo del Oro.
***
| ¿Qué hace el área cultural del Banco
de la República?
¿Por qué el Banco tiene un área
cultural?
|
|
Con frecuencia, aún dentro del mismo Banco, surge el
interrogante de por qué un banco central desarrolla colecciones
con contenido de patrimonio cultural.
La pregunta de fondo es por qué el Banco de la República
desarrolla actividad cultural, por qué por lo que
sabemos más de 50 bancos centrales del mundo guardan
colecciones de contenido cultural, por qué empresas del
sector privado, bancos, compañías de seguros,
fondos de pensiones, en general instituciones financieras y
de servicios exhiben colecciones importantes en sus edificios
y oficinas, patrocinan publicaciones, apoyan eventos.
Tengo una respuesta que intenta abarcar la totalidad de las
preguntas: poseer colecciones importantes, apoyar museos o restauraciones,
desarrollar una actividad cultural es un óptimo instrumento
para ganar la confianza del público por parte de quienes
necesitan de esa confianza para vender sus servicios o para
recibir depósitos del público o para respaldar
la moneda.
La inversión es redonda porque muestra preocupación
por lo que es de todos, el conocimiento del pasado y la posesión
de las reliquias del arte o la arqueología.
Ver el artículo
completo (.doc)
|