Los escolares encuentran
en el Museo del Oro de Colombia un guía que los motiva
a explorar por sí mismos las vitrinas, a hacerse miles
de preguntas y buscar respuestas como lo haría un investigador,
un científico.
El animador o animadora no asume el papel del
maestro ni les da lecciones de una vía, dañando
el feliz día de la "salida pedagógica".
El objetivo es que esos niños aprendan a ver y disfrutar
los museos y deseen volver una y otra vez a lo largo de sus
vidas.
Charla de Eduardo Londoño en el coloquio
"Guías o mediadores" organizado por el grupo
CECA
Bogotá el 20 de mayo de 2007. |