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El Banco de la República renovó
para Colombia y el mundo el Museo del Oro Zenú en la
ciudad de Cartagena, con una nueva exposición de orfebrería,
cerámica, lítico, concha y hueso conformada por
cerca de mil objetos. El museo, que ofrece entrada gratuita
para todos los visitantes, se abrió al público
el viernes 9 de marzo de 2007.
La renovación del museo es el resultado de la actualización
y modernización de los espacios físicos y de nuevas
salas de exposición que cuentan con un sistema de vitrinas
con tecnología de vanguardia y alta seguridad, acordes
con los estándares museográficos más actualizados
en el mundo en cuanto a técnicas de montaje e iluminación.
Las vitrinas ofrecen condiciones óptimas de conservación
y visibilidad.
La extraordinaria colección de objetos expuesta
da cuenta de la maestría tecnológica y los logros
estéticos de los grandes orfebres y ceramistas que habitaron
la región por siglos, y permite apreciar el sistema hidráulico
zenú, una de las obras de ingeniería prehispánica
más importantes de la América antigua. Desde una
perspectiva museográfica, el nuevo museo cuenta con una
exhibición con parámetros novedosos que buscan
la presentación contemporánea de colecciones arqueológicas
milenarias. La renovación también incluye nuevas
actividades dirigidas a la comunidad, adicionales a las ya existentes,
a partir de programas educativos como las Maletas Didácticas
que se prestan gratuitamente al sector escolar de Cartagena
y del departamento de Bolívar. Aspiramos a que este museo
renovado se convierta en un espacio que promueva la reflexión
y la interrogación sobre la cultura regional para todos
los visitantes, afirmó Clara Isabel Botero,
directora del Museo del Oro.

Durante ocho meses la casa donde tradicionalmente ha estado
ubicado el museo fue objeto de una remodelación arquitectónica
y técnica: se adecuó en armonía con las
necesidades museográficas de la colección que
ahora se presenta al público. Se elaboró un nuevo
guión científico que recoge las más recientes
investigaciones arqueológicas acerca de la sociedad prehispánica
Zenú, que dan evidencia de su organización desde
el año 200 a.C. hasta el 1600 d.C., aproximadamente.
El recorrido comienza por el patio central y continúa
por las cuatro salas dispuestas en los dos pisos de la casa.
En la primera sala los visitantes, en especial los extranjeros
que arriban al puerto y cuyo único destino en Colombia
es Cartagena, podrán apreciar una muestra representativa
de la orfebrería de Nariño, Tumaco, Tolima, Calima,
Malagana, Quimbaya, Cauca, Muisca, Urabá y Tairona. Queremos
mostrar que la sociedad Zenú no estuvo aislada en el
tiempo ni en el espacio sino que su desarrollo involucró
relaciones sociales, económicas, religiosas y de parentesco
con sociedades vecinas, y que este tipo de interacción
se advierte en las primeras manifestaciones de su orfebrería,
señaló Juanita Sáenz, arqueóloga
y curadora del Museo del Oro. Desde el punto de vista de la
concepción museográfica, una de las grandes novedades
en esta sala es una vitrina que tendrá la apariencia
de un cubo suspendido en la oscuridad y que contiene 125 orejeras
de filigrana fundida, técnica representativa de la orfebrería
zenú.
En el segundo piso de la casa el visitante aprecia las manifestaciones
de la orfebrería y la cerámica que reflejan la
importancia de las mujeres y su relación con la fertilidad,
el uso del tejido como uno de los temas recurrentes en el trabajo
orfebre y en otras manifestaciones que perduran hasta el día
de hoy, tales como el sombrero vueltiao, las hamacas
y los chinchorros, entre otros. También podrá
observar objetos relacionados con la funebria y las ceremonias
vinculadas con los entierros: siete urnas funerarias de la región
de Tamalameque expresan el significado de la muerte para los
antiguos indígenas.
La última sala de exhibición del Museo se dedica
exclusivamente a ilustrar el sistema hidráulico zenú,
impresionante obra de ingeniería que abarcó 500.000
hectáreas que cubren el valle del río San Jorge
y 150.000 hectáreas en el valle del río Sinú.
Este sistema de canales artificiales manejó y controló
el agua y las inundaciones durante cerca de diez siglos. El
público finaliza su recorrido observando un video que
resalta y explica el funcionamiento de este sistema.
Para el público infantil se ha destinado una sala, en
el tercer piso, donde se lo invita a participar en talleres
y actividades educativas que permiten apropiar el patrimonio
cultural. Los programas educativos continuarán llegando
a escuelas y colegios a través del préstamo gratuito
de las maletas didácticas del Museo del Oro, materiales
pedagógicos que incluyen réplicas y fragmentos
arqueológicos.
La nueva museografía propende por integrar al visitante
con el discurso desde el momento en que entra en la casa, por
lo que se buscó crear un equilibrio entre arquitectura
y museografía. Desde este punto de vista, hacemos
énfasis en el grafismo, es decir, hay una presencia constante
de paneles, textos y fotografías, sostuvo Efraín
Riaño, Jefe de Museología del Museo del Oro.
Vea
aspectos del Museo del Oro Zenú
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