Nota editorial Revista mensual del Banco Junio de
1999
Crédito y reactivación económica
Hacia finales de mayo del presente año la tasa de
interés activa nominal se situaba en 29,30% anual, con lo cual registraba una caída de
21,17 puntos porcentuales frente su pico de 50,47% alcanzado en junio de 1998. Algo
similar ocurría con la tasa promedio de los depósitos a término fijo (DTF), cuya caída
durante el mismo período fue de 17,55 puntos. Puesto que el descenso de las tasas
nominales de interés ha sido más acentuado que el ocurrido en la tasa de inflación, se
ha presentado también una caída de las tasas de interés reales tanto activa (8,13
puntos) como pasiva (9,04 puntos) frente a sus respectivos picos alcanzados en octubre y
noviembre de 1998 (Gráfico 1).
A pesar de este descenso en el nivel
general de las tasas de interés, la cartera del sistema financiero no muestra signos de
recuperación. En efecto, entre enero y mayo el monto de la cartera de los principales
intermediarios financieros descendió 0,9%, mientras que en el año completo a mayo
alcanzaba un crecimiento nominal de apenas 0,35%, equivalente a una disminución real del
10%. Por su parte, el crecimiento de la cartera vencida se ha disparado en los últimos
meses, superando ampliamente el ritmo de crecimiento de la cartera total (Gráfico 2). Lo
anterior ha implicado que la proporción de cartera vencida a cartera total del
sistema financiero se haya casi duplicado entre mayo de 1998 (8,0%) y mayo de este año
(14,33%).
Gráfico 1


El comportamiento de la cartera bruta en dirección
opuesta a la que cabría esperar dada la caída de la tasa de interés, pone en evidencia
que el llamado canal de crédito se encuentra interrumpido. Según se plantea en la
literatura económica, dicho canal hace parte de los mecanismos de transmisión monetaria,
en forma tal que coexiste y complementa el canal de dinero. Como lo ilustran Bernanke y
Blinder (1988), si el canal del crédito es operativo, una expansión monetaria aumenta la
demanda agregada tanto como resultado de la mayor oferta de dinero como también por el
incremento de los préstamos bancarios. De esta manera, la política monetaria es
doblemente efectiva en su propósito de estimular la actividad económica, pues no sólo
actúa a través de una reducción de la tasa de interés de los bonos como
tradicionalmente lo hace, sino también a través de la mayor oferta de crédito. Sin
embargo, si los bancos son renuentes a prestar, únicamente el primer canal persiste, por
lo cual, la efectividad de la política monetaria se reduce significativamente.

El estrangulamiento del canal de crédito que
actualmente se observa en la economía colombiana constituye un obstáculo importante para
la recuperación económica, particularmente si se tiene en cuenta que reconociendo las
dificultades fiscales, el esquema de reactivación contemplado en el Plan de Desarrollo
acertadamente evita apoyarse en el gasto público como motor de crecimiento, y lo hace en
la recuperación del consumo de los hogares, la inversión del sector privado y las
exportaciones, para lo cual una oferta adecuada de crédito es un requisito indispensable.
En estas circunstancias, adquiere gran importancia
la tarea de identificar los factores que pueden estar dando origen al estancamiento de la
cartera bancaria. Parte de este comportamiento sin duda se explica por el debilitamiento
de la demanda de crédito resultante del escaso dinamismo de la economía. Otra parte, por
restricciones de oferta. En esta Nota se aborda el problema desde el lado de la oferta de
crédito, con el propósito de identificar las razones que están determinando la
resistencia de los intermediarios financieros a canalizar crédito a la economía, dando
origen al fenómeno que la literatura internacional conoce como "credit crunch"1
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Véase al respecto,
Bernanke (1983); Syron (1991); Bernanke y Lown (1991); Browne y Rosengren (1992); Kashyap
y Stein (1994); Chan-Lau y Chen (1998); Woo (1999). |
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